jueves, 28 de febrero de 2008

GASTRONOMIA PERUANA COCINA NORTEÑA-CHICLAYO




Una de las más bellas leyendas del antiguo Perú narra cómo, hace mil años llegó a Lambayeque Ñam Lap o Naylap. Venía en una balsa desde los Mares del Sur trayendo a su mujer, Sotenic y a su corte: el músico Pituzofi; el maestro de cámara Nina Kola; el canciller real Ninagintue; el cocinero real Okchocalo; el maquillador Xa Muchek; el maestro del baño Ollopkopoq; el que preparaba el camino del Señor, Fonga; el proveedor de telas de plumas Llapchilluli; desembarcando en las playas de la actual caleta de San José, al pie de de la desembocadura del río Faquisllanga o Lambayeque.

Naylap traía consigo un ídolo de piedra verde o esmeralda llamado Yan Pallek o Ñan Paxillaek, que algunos investigadores suponen fue el dios Pallar, a quien construyeron un templo en Chot, cerca de la desembocadura del río. Algunos historiadores atribuyen el nombre de Lambayeque al ídolo mítico Yampallec. Los chimús fueron descendientes de Naylap que significa ave venida de las aguas, quienes después de un período decadente renacieron para convertirse en el gran reino que alcanzó su apogeo alrededor del siglo XIV d.C.

En Lambayeque se ubican restos arqueológicos de grupos humanos correspondientes a épocas anteriores a la civilización, quienes habitaban este territorio hace 10.000 años. Esta zona es una de las más ricas en arqueología. Los magníficos hallazgos de Sipán y Batán Grande (Sicán), confieren a Lambayeque un halo dorado debido a la cantidad y calidad de los ornamentos simbólicos de oro, plata y cobre, sin parangón en el Perú y aún en América, que acompañaban a los ilustres difuntos, manifiesta Federico Kauffman Doig.

En las primeras centurias de la era cristiana se desarrolló en Lambayeque la cultura Mochica o Moche, específicamente en Moche, del departamento de La Libertad. Los mochicas constituían una sociedad altamente jerarquizada en la que los gobernantes aparentaban ser semidioses y usaban vestimenta y joyería deslumbrantes de oro y plata.

Las civilizaciones posteriores, Chimú y Lambayeque, se iniciaron y desarrollaron en Lambayeque alcanzando gran poder y organización. Expandieron sus dominios mediante conquistas militares que llegaron hasta Tumbes por el norte y Paramonga por el sur. Los chimús fijaron su capital en Chanchán, el más grande centro urbano del Perú precolombino. Los chimús fueron hábiles agricultores construyendo acueductos que aún hoy son utilizados, con los que irrigaron 17 valles que en la actualidad han vuelto a ser desiertos. Tuvieron una organización política y social muy rígida con marcados estratos sociales que se evidencian en los diferentes restos arqueológicos. Su idioma fue el yunga, lengua de características propias que fue estudiada en 1644 por el sacerdote Fernando de Carrera del Obispado de Trujillo, en su obra Arte de la Lengua Yunga.

En el arte orfebre los chimús adquirieron un impresionante perfeccionamiento con una gran producción de objetos de oro para uso ceremonial y de ornato, que en la actualidad se pueden apreciar en el museo Brüning, que exhibe preciosas piezas del oro Chimú. También se pueden apreciar en la colección del Museo de Oro de Miguel Mujica Gallo.

La cerámica chimú se caracteriza por sus vasijas de color negro y de fabricación en serie en las que reproducían escenas de la vida real.

Hans Horkheimer describe en un informe los siguientes restos arqueológicos de la zona:

Petroglifos de Liches, en Olmos, con dibujos antropomorfos, zoomorfos e ideográficos.

Túcume, integrada por pirámides, plataformas, recintos amurallados y cementerios.

Huaca Chocuna, en San José, en forma de pirámide truncada.

Cerro Mulato, en Chongoyape, con centenares de petroglifos.

Saltur, en Zaña, con plataformas aterrazadas.

Collique, en Zaña, con una pirámide grande y varias menores.

Cerro Guitarra, en Laguana, en piedra con murallas de circunvalación.

Cóndor de Oyotún, con forma de un cóndor antropomorfizado.

En abril de 1987 se inicia un exhaustivo trabajo arqueológico que deviene en el "descubrimiento del siglo": la cámara funeraria intacta de un importante señor étnico de la región, considerada como la más rica tumba encontrada en el Hemisferio Occidental. Por primera vez un gobernante del antiguo Perú mostraba toda su magnificencia. Rodeado de sus principales allegados, estaba cubierto de gran cantidad de objetos, símbolos de poder, de oro, plata, cobre y piedras semipreciosas así como numerosos huacos con representaciones de sus principales alimentos y variados frutos sin los cuales no podían viajar al más allá, según sus creencias.

La conquista inca de este territorio se inicia con Pachacutec y es continuada por Inca Yupanqui y Huayna Cápac. Sin embargo, los incas no llegaron a imponer sus costumbres y organización. Se construyeron numerosos caminos, siendo el camino del Chasqui que iba de Cherrepe a Cajamarca uno de los principales. Se dice que éste era empleado para llevar pescado fresco al Inca. También se construyó el Camino real de los Incas, que unía Quito, Cajamarca, Piura, Motupe, Jayanca, Túcume, Lambayeque y Zaña.

En Lambayeque se encuentran numerosos restos arqueológicos entre los cuales Apurlec, situado entre Motupe y Jayanca, es uno de los más importantes. Esta vasta ciudad de 27 kilómetros cuadrados, considerada como la más extensa, está formada por una serie de palacios, templos, huacas, reservorios, depósitos y calles, que corresponden a una gran ciudad que debió alcanzar su máximo auge en los tiempos de Huayna Cápac.

Los primeros españoles que llegaron a Lambayeque, iban comandados por Francisco Pizarro y se dirigían a Cajamarca. Cuenta Cieza de León que los naturales eran amables y acogedores, pero que al ser maltratados por los españoles se tornaron hostiles. Lambayeque fue fundada como ciudad española es 1553 y la ciudad de Zaña en 1563, por orden del virrey don Diego López de Zúñiga y Velasco, Conde de Nieva.

Entre las dos ciudades se originó una gran rivalidad ya que las principales familias españolas se establecieron en Zaña, opacando a Lambayeque, hasta que la opulencia de esa ciudad despertó la codicia de los piratas y en 1686 fue atacada por éstos aterrorizando a su población. Luego, en 1720, el río Zaña se desbordó terminando con esa floreciente ciudad.

La ciudad de Zaña estaba en su apogeo en el siglo XVI, cuando el padre Reginaldo Lizárraga y el viajero Vásquez de Espinoza contaban que el valle era "abundantísimo." "...situada en un valle fértil, abundante de trigo, maíz, viñas y frutas. Los palacetes y mansiones con sus hermosos jardines, el festejo de sus pomposas fiestas y banquetes, con sus sabidas corridas de toros, representaciones gigantes de pallas, diablos, etc., le dieron también el nombre de la Sevilla del Perú."

Contaba Nicomedes Santa Cruz: "Los abusos cometidos gestaron en el negro zañero de esa época una canción que tomaba el nombre de "Zaña", que dice así:

Estaba Santa Lucía bailando con San Alejo
y el demonio les decía, ajusta viejo cangrejo...
al lundero le da, al lundero le da, al lundero
le da, Zaña, al lundero le da.


Aunque la paternidad del tondero la disputan Trujillo, Chiclayo y Piura, sostengo que el tondero nació en Chiclayo.

Siendo José Domingo Chiclayo, un mestizo rico, noble y con gran ascendiente sobre los inmigrantes de Zaña, aceptó quedarse en la zona fundando un cacicazgo que se conoció por su apellido: Chiclayo. Lo cierto es que los zañeros emigraron para Lambayeque llevando consigo su baile costumbrista: zaña, hija del lundu y a corto plazo, madre del tondero. Los pobladores de la destruida ciudad de Zaña, al trasladarse a Lambayeque, le dieron gran auge comercial con hermosas casas solariegas de amplios patios, balcones, rejas bellamente forjadas y en la plaza mayor, un monumental templo con tres naves, siendo el patrón de la iglesia San Pedro.

Actualmente en Lambayeque se desarrolla una actividad artesanal dedicada al tejido de paja de mácora y junco, con la que se confeccionan sombreros y otros productos. Sus tejidos de hilo son muy apreciados: rebozos, pisos, individuales, alforjas y ponchos, principalmente. En la fiesta del Señor Cautivo de Monsefú, las familias de tejedores se visten con sus mejores galas: blusas blancas y faldas negras las mujeres, y los hombres, zapatos amarillos.

Monsefú, "la Ciudad de las Flores", tiene en su amplia campiña la despensa de flores de Lambayeque y sobre todo posee una exclusividad gastronómica: la producción de azafrán, condimento escaso en el mundo y que se produce principalmente en los países árabes.

La más importante festividad religiosa de la zona es la de La Cruz de Chalpón, encontrada según la leyenda en 1868 en una gruta, que actualmente es venerada y sacada en procesión con enorme fervor y grandes fiestas.

Chiclayo es la “Capital de la amistad” y la "Tierra del buen comer", con una cocina muy variada y de una tradición milenaria.

Las fértiles tierras de esta región producen gran cantidad de alimentos que hacen posible una rica culinaria. La caña de azúcar es el cultivo más fuerte que corresponde a la agro-industria; luego el maíz, que los provee de la deliciosa chicha; pallares, frijoles, yucas, papas, hortalizas variadas, mangos, ciruelas, pacaes, guanábanas, chirimoyas, mameyes, paltas, tumbos, entre otras variadísimas especies. Existen dos clases de potajes: los "piqueos", bocadillos muy sazonados y los "nudos" o platos fuertes. Todos ellos deben su sabor al ají limo o arnauchu, al loche, a la naranjita agria o al genuino vinagre de chicha. Se practica una estupenda cocina perfumada de hierbas, ajíes y la infaltable chicha de jora, en la que platos de añejísima tradición compiten en suculencia y sabor con la nueva cocina creativa que se va perfilando bajo el liderazgo del restaurante Pueblo Viejo, al que secundan algunos otros.

El famoso alfajor lambayecano llamado King-Kong, como todos los dulces, fue traído por los españoles. De origen árabe, alajú, que significa alfajor, fue elaborado por las distinguidas damas de alta alcurnia que adaptaron esta deliciosa golosina a los productos de estas tierras, haciéndolos de una fina masa de harina, yemas y mantequilla, que se rellena con dulce de piña, dulce de maní y manjar blanco. Cuentan que doña Clara Delgado, honorable matrona lambayecana, enviaba mensajes a los patriotas durante la guerra por la independencia dentro de las tapas del alfajor. Doña Victoria Mejía Baca de García impulsó la industria del alfajor y fue, al aumentarle el tamaño, que lo bautizaron con el nombre de King-Kong.

También se hacen dulces antiguos como el Bienmesabe, Manjar blanco de yemas, cocadas, nevadas, natillas y Maná.

Las muestras de Cocina Lambayecana, que publica La autora, tienen el propósito de preservar este importante legado de ancestrales raíces, que como toda la Cocina Peruana, es parte de nuestro patrimonio cultural.

MUSEO TUMBAS REALES SIPAN



El Museo Tumbas Reales de Sipán abre sus puertas al mundo para difundir la magia y el esplendor de la cultura Mochica. Sus características arquitectónicas y calidad museográfica han recogido importanAtes elogios y el reconocimiento de haberse convertido en uno de los museos más importantes de América

EL DESCUBRIMIENTO Y LOS INICIOS

El año 1987 un pequeño equipo de arqueólogos peruanos, después de una dramática intervención, logramos salvar del saqueo y la destrucción la primera tumba intacta de un Gobernante del antiguo Perú. El descubrimiento de la llamada "Tumba del Señor de Sipán" concitó inmediatamente el interés de la prensa mundial que durante un año siguió de cerca las investigaciones arqueológicas estimadas como uno de los grandes sucesos del Siglo XX, comparándola con la Tumba de Tutankamon, la Tumba del Rey Maya de Pacal o el descubrimiento de Machu Picchu

Al margen de estos calificativos, la arqueología peruana fue renovada con nuevos conocimientos sobre la estructura social, política, tecnología, arte y pensamiento religioso de los Mochicas o Moche, una de las más importantes culturas pre - incas. Los arqueólogos habíamos encontrado una Cámara Funeraria con los restos del "Señor de Sipán" en un ataúd de madera con un impresionante conjunto de ornamentos, emblemas y atuendos de oro, plata, cobre dorado y otros materiales que integraban sus trajes rituales y símbolos de rango. Alrededor lo acompañaban los restos de hasta ocho personajes de su entorno real (un jefe militar, un porta estandarte, tres mujeres jóvenes, un niño, el guardián de la tumba y un vigía), quienes lo siguieron para su viaje a la eternidad.

La responsabilidad inmediata para nuestro equipo fue la conservación y restauración de los objetos en riesgo de destrucción, asumida gracias a la colaboración del gobierno alemán que permitió contar con el primer laboratorio de conservación de metales de Sudamérica.

La importancia del descubrimiento y la expectativa despertada ante el Perú y la comunidad internacional nos obligaban proyectar a mediano plazo un museo propio que lo preserve para las futuras generaciones y presente digna y adecuadamente ante el mundo. Nuestro pequeño equipo concentró así sus esfuerzos para desarrollar una cuidadosa estrategia que venciendo innumerables obstáculos y dificultades, logró captar recursos de exposiciones internacionales, apoyo del Fondo Contravalor Perú - Suiza y finalmente del gobierno peruano para terminar en el actual Museo Tumbas Reales, inaugurado el 08 de noviembre pasado, cuyas características arquitectónicas y calidad museográfica vienen siendo reconocidas y elogiadas como uno de los más importantes museos de América. En esta cruzada hemos contado con el apoyo generoso de Celso Prado para el diseño arquitectónico del edificio.

Sipán ha permitido volver los ojos del mundo al misterio y esplendor de las antiguas culturas del Perú. Los Mochicas han pasado así a ocupar el sitial de las culturas clásicas de América junto a los Mayas, Aztecas e Incas. De otro lado la investigación arqueológica peruana se reactivó con nuevas investigaciones , al punto que hoy puede hablarse de una "Mochicología".

La Comunidad Regional de Lambayeque ha fortalecido sustancialmente su identidad cultural y el sentimiento de su autoestima, de este modo el personaje histórico llamado "Señor de Sipán" ha pasado a denominar una universidad, algunos colegios, plazas, calles y negocios, convirtiéndose en un ícono de la cultura regional y legitimo orgullo de quienes hoy pueden considerarse sus descendientes. Obras teatrales como la Cantata a "Señor de Sipán", poemarios, canciones exaltan este reencuentro con su ancestro.

Desde el descubrimiento arqueológico, el Departamento de Lambayeque pasó a convertirse en un nuevo destino turístico que se refuerza día a día con la existencia de importantes monumentos y museos. Evidentemente, que a partir de su inauguración el "Museo Tumbas Reales de Sipán" es el principal atractivo cultural turístico del Norte del Perú. Apenas a los 4 meses de su inauguración ha captado 100,000 visitantes, un verdadero record para cualquier Museo o Monumento del Perú. Este categórico impacto reconfirma nuestra proyección inicial de convertirlo en el eje que promueva el circuito Turístico Nor Oriental y el desarrollo de la Macro Región que comprende Piura, Cajamarca, Amazonas, Lambayeque y La Libertad. La ubicación estratégica de Chiclayo, su aeropuerto internacional y la red vial a lugares como Kuelap, Kuntur Wasi, Cajamarca, Huaca de la Luna y otros, contribuyen a esta magnifica posibilidad de descentralizar la oferta turística tradicional del Perú, centralizada en Machu Picchu.

EL MUSEO
Quien visite el "Museo Tumbas Reales de Sipán" encontrará la presencia categórica de un edificio inspirado en los antiguos santuarios piramidales Mochicas. Subiendo por una larga rampa que impone un tránsito ceremonial, ingresará al mundo de los Mochicas precedido por una impactante proyección animada que reconstruye el desfile del "Señor de Sipán" y su séquito hace 1700 años. En el tercer piso, podrá conocer los aspectos más importantes de esta cultura, su territorio, evolución, organización social, agricultura y los productos vegetales cultivados, la metalurgia, sus monumentos más importantes, así como la presentación general del Santuario de Sipán.

Un segundo tema es el mundo espiritual de los Mochicas, sus dioses y conceptos de vida desde el engendramiento hasta la muerte, así como su cosmovisión del universo concebida en tres mundos. Bajando al segundo piso, después de una didáctica introducción sobre las excavaciones, se presenta paso a paso el descubrimiento de la tumba del "Señor de Sipán", desde los depósitos de ofrendas, el hallazgo del guardián de la tumba hasta la develación de la cámara funeraria con su extraordinario contenido. Las maravillosas joyas reales y emblemas de mando se exponen en espacios propios con una iluminación puntual, para brindar la sensación que los ornamentos flotan en el espacio bajo la atmósfera dramática de ambientes a semipenumbra.




El centro del nivel está ocupado por una reproducción exacta de la cámara funeraria con el ataúd del "Señor de Sipán", ofrendas y acompañantes, tal como fuera al momento de su descubrimiento. Viene después un ambiente para la tumba del sacerdote y sus ornamentos. Bajando al primer piso se encuentra un espacio a desnivel, respetuosamente ambientado para el reposo definitivo de los restos óseos originales del "Señor de Sipán", que evidencian el carácter de Museo- Mausoleo, destinado a los Gobernantes Mochicas, esencia de nuestra identidad regional. Al centro de la sala, el visitante tendrá al nivel de sus ojos el contenido de la Cámara Funeraria que apreció anteriormente desde el segundo piso. Otra sección está destinada a tumbas de diferentes épocas y jerarquías como jefes militares o asistentes religiosos que formaban parte de la élite Mochica.





El espacio de mayor amplitud está destinado a la tumba del "Viejo Señor de Sipán", el gobernante más antiguo descubierto, cuyos ornamentos y emblemas resultan de similar suntuosidad y calidad al primer "Señor" descubierto de quien sería su antecesor en unas dos generaciones. Desde su develación nos sorprendió la complejidad y simbolismo de cada una de las joyas y ornamentos reales como el impresionante collar de diez representaciones de arañas en oro o la exquisitez de la nariquera de oro y plata que representaría su imagen miniaturista con un impresionante tocado en forma de búho con las alas desplegadas. Las imágenes religiosas representando al dios cangrejo, un felino antropomorfizado coronado de serpientes, impactan a cualquier visitante al igual que un pectoral representando los tentáculos de un pulpo. En un lugar central especial se guardan también los restos de este egregio gobernante.

Otro tema importante son las valiosas piezas recuperadas y repatriadas como producto de la lucha contra el saqueo y tráfico ilegal del Patrimonio Cultural Peruano.

Cuando el visitante piensa haber concluido su visita, una puerta se abrirá hacia el pasado para presentar "La Casa Real del Señor de Sipán", una vívida recreación, donde maniquíes de 35 personajes, con ambientación de luz, música de instrumentos nativos y movimiento, lo trasladarán a la época esplendorosa de la corte real Mochica.

lo mejor de trujillo CULTURA MOCHE


ORIENTACION TURISTICA

El Perú es un país privilegiado por su rico legado cultural, que está enmarcado en hermosos paisajes. Esto le permite ofrecer al mundo una gran variedad de circuitos turísticos. El de CUZCO, al sur del país, es el más conocido a nivel internacional; pero durante los últimos años ha ido creciendo la importancia de otros circuitos turísticos alternativos, como el del NORTE del país, que incluye principalmente los departamentos de La Libertad, Lambayeque, Piura, Tumbes, Cajamarca y Ancash.

El circuito turístico del norte, donde destaca la Huaca de la Luna, o Huacas de Moche, ofrece al turista la posibilidad de recorrer la Ruta Moche, que incluye tanto el Complejo Arqueológico El Brujo, como San José de Moro, al norte de Trujillo y el Museo Tumbas Reales de Sipán y las ruinas arqueológicas de Túcume, en el departamento de Lambayeque.

Pero además de seguir la ruta Moche, estando en Trujillo, el turista puede conocer Chan Chan, la capital del reino Chimú, que se desarrolló entre los siglos IX y XIV después de Cristo y actualmente es Patrimonio Cultural de la Humanidad; las Huaca Dragón, Esmeralda, Toledo, el Obispo, Concha (cultura Chimú) y Caballo Muerto (sitio arqueológico perteneciente a la cultura Cupisnique que se desarrolló unos 1500 años antes de cristo, aproximadamente).

La dificultad con Caballo Muerto, es que a pesar de su importancia cultural, aún no ha sido acondicionado para el turismo.

Otras alternativas interesantes son las casonas e iglesias del centro histórico de Trujillo y las encantadoras playas de Huanchaco y Las Delicias.

Por otro lado, en el departamento de Lambayeque, además del Museo Tumbas Reales de Sipán, el turista puede visitar las ruinas de Sipán, el Museo Brüning (Lambayeque), el Museo de Sicán (Ferreñafe), las playas de Pimentel y Santa Rosa, entre otros lugares.

En el departamento de Piura, resulta interesante Catacaos, pueblo de artesanos que fabrican hermosas joyas de oro y de plata; Chulucanas, famoso por la destreza de sus ceramistas, y la sierra, que ofrece hermosos paisajes.

Tanto en Piura, como en el departamento de Tumbes se puede disfrutar de hermosas playas, que destacan por la blancura de su arena.

Por otro lado, en el departamento de Cajamarca, la ciudad del mismo nombre ofrece a los turistas no sólo la posibilidad de conocer ruinas arqueológicas correspondientes a los incas y a otras culturas anteriores, sino también relajantes baños termales y una amplia campiña que favorece el contacto con la naturaleza.
Atractivos de Trujillo:

CHAN CHAN: ciudad arqueológica ubicada a 5 km al noroeste de Trujillo, fue la capital del reino Chimú (S. XIX-XIV D.C.). Se considera que en su época fue una de las más grandes ciudades de América del Sur.

MONASTERIO DEL CARMEN (1724): Es uno de los conjuntos arquitectónicos más hermosos y ricos del norte del Perú. Tiene unos 150 lienzos , en su mayoría de los siglos XII y XIII

IGLESIA DE LA COMPAÑIA (XVII): Fue parte del convento de los jesuitas; que en sus patios interiores conserva hermosas arquerías. Actualmente pertenece a la Universidad Nacional de Trujillo, que ha adaptado el lugar para usarlo como auditorio.

CASONAS COLONIALES: Trujillo conserva hermosas casas que fueron construidas por orden de los españoles que fundaron la ciudad, y otras correspondientes a los primeros años de la creación de la República del Perú, cuya arquitectura mantuvo mucha influencia hispana. Entre las casonas destacan el Palacio Iturregui, la Casa de Mayorazgo, la Casa Urquiaga, la Casa Bracamonte, la Casa Ganoza, la casa Orbegoso y otras.

MUSEOS:
El Museo de sitio de Chan Chan, el Museo Arqueológico de la Universidad de Trujillo, el de Zoología y la colección José Cassinelli.

Otros atractivos del Departamento de La Libertad

Otuzco: (2,632 metros s.n.m.) A 73 km al este de la ciudad de Trujillo. La fiesta de la Virgen de la Puerta, que se realiza en diciembre, motiva la peregrinación de miles de fieles que van caminando desde Trujillo.

Huamachuco: (3,310 metros s.n.m.) A 181 km al este de Trujillo. Huamachuco conserva restos coloniales, y a unos diez kilómetros de la ciudad se pueden observar las ruinas de Markahuamachuco y Wiracochapampa.

Santiago de Chuco: (3,100 metros s.n.m.) está a 148 kilómetros de Trujillo. Su fiesta principal es la del Apóstol Santiago, el Mayor. Allí nació el poeta César Vallejo, cuya casa aún se conserva. En Santiago de Chuco se puede visitar el Santuario Nacional de Calipuy: Ubicado a unos 164 km al este de Trujillo, que fue creado para proteger la Puya Raymondi. Esta área natural protegida abarca una extensión de 4500 hectáreas. Allí las lluvias son abundantes entre los meses de diciembre y abril.

Pacasmayo: A 82 km al norte de Trujillo, es una ciudad costera que ofrece acogedores hostales con vista al mar. Allí se conservan ruinas notables como Pacatnamú, Pitura, Tecapa, Pacanga y Chérrepe.

Chicama: A 74 km al noroeste de la ciudad de Trujillo. Es un puerto perteneciente a la provincia de Pacasmayo. Sus playas atraen a los tablistas del mundo entero, por sus perfectas olas.

Complejo Arqueológico El Brujo: Ubicado a unos 60 km de la ciudad de Trujillo, en la provincia de Ascope. Es un sitio arqueológico bañado por el mar y rodeado por campos de cultivo, que ofrece una larga secuencia histórica. Sus primeros ocupantes fueron los hombres de Huaca Prieta, hace unos 4,000 años. Luego los Mochicas construyeron allí tres grandes templos, comúnmente llamados huacas, que destacan por sus hermosas pinturas murales.

Tras la caída de los Mochicas, el sitio fue ocupado sucesivamente por los hombres de las culturas Lambayeque, Chimú, los pueblos de la época colonial y los pescadores de inicios de la república.

Vías de acceso:

El viaje de Lima a Trujillo (y viceversa) por avión dura una hora aproximadamente. Hay vuelos diarios por las mañanas y por las noches.

También se puede viajar por bus, en este caso, dura unas ocho horas. Las empresas de trasporte terrestre más reconocidas son: Línea, Cruz del Sur, Oltursa e ITSSA.
Cada una de estas empresas ofrecen diversas tarifas, según el servicio que prefiera el cliente. Es recomendable no aventurarse a viajar en buses de empresas informales, que ofrecen pasajes baratos, porque no se responsabilizan por la seguridad de los viajeros.
Desde Trujillo también se puede viajar con facilidad a las otras ciudades del norte del país, anteriormente citadas.

Clima: en Trujillo varía en función de las estaciones del año. Durante la primavera, que comienza en setiembre, el clima es templado. En verano, a partir de Diciembre, las lluvias son eventuales (en la costa llueve pocas veces, en cambio en la sierra las lluvias son frecuentes) y la temperatura promedio es de 28 grados centígrados, aproximadamente. Durante el otoño, que comienza en marzo, la temperatura comienza a bajar paulatinamente y en invierno (desde junio), la temperatura llega a un promedio de 18 a 15 °C.
Es oportuno aclarar que los turistas que se aventuren a salir de la ciudad de Trujillo para recorrer la sierra del departamento de La Libertad deberán prepararse para adaptarse a condiciones climáticas distintas.

Condiciones sanitarias: en términos generales las podemos calificar como buenas en el Departamento de La Libertad, pero es conveniente tomar algunas precauciones como consumir agua embotellada y no ingerir comidas en los puestos callejeros o ambulantes, para evitar el riesgo de contraer enfermedades gastrointestinales.

Pesos y medidas: Sistema métrico decimal.

Moneda: la moneda peruana es el nuevo sol de oro, cuyo valor cambiario equivale a 3.50 soles por dólar americano. Es recomendable llevar cheques de viaje y dólares en efectivo, que se pueden cambiar con facilidad en los Bancos o en las Casas de Cambio. Los tipos de cambio varían muy poco entre las diferentes entidades financieras. Por razones de seguridad, es recomendable no cambiar dinero a los cambistas informales que trabajan en las calles.

Nota: Generalmente, las compañías aéreas, las empresas de alquiler de vehículos y los hoteles y restaurantes más prestigiosos aceptan las principales tarjetas de crédito en algunas ciudades del Perú como Trujillo, Chiclayo y Piura (al norte); Lima (la capital); Arequipa y Cuzco, (al sur del país). Los principales hoteles y restaurantes también suelen aceptar pagos en dólares o soles y de lunes a viernes las oficinas bancarias están abiertas entre las 9 o las 10 a.m. y las 6 p.m. Los sábados atienden sólo hasta el medio día y los domingos no lo hacen.